Un sector privado resiliente | El Nuevo Siglo
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Jueves, 27 de Febrero de 2025

Una economía que apenas creció 1,7% en 2024 no puede reflejar altos niveles de optimismo industrial ni comercial, sobre todo ante la persistencia de preocupantes índices de incertidumbre en el aparato productivo colombiano.

Y eso, precisamente, es lo que refleja la última encuesta sectorial que periódicamente adelanta Fedesarrollo en estos rubros clave de la economía, no solo por la cantidad de movimiento de recursos y dinamismo económico que generan, sino porque son nichos con alto nivel de oferta y demanda de mano de obra calificada y no calificada.

Si bien es positivo que en enero el Índice de Confianza Comercial (ICCO) se ubicara en 21,6%, implicando un aumento de un punto porcentual respecto a diciembre, por otro lado, preocupa que el nivel de existencias aumentó 5,6 puntos porcentuales y, más aún, que la percepción de la situación económica actual de la empresa o negocio presentara una disminución de 2,2 puntos.

Una situación de contraste también terminó evidenciando el Índice de Confianza Industrial (ICI), que se situó en 2% en enero, con un incremento de 2,2%, ya que en diciembre este indicador era negativo. Sin embargo, alerta que, así como hay optimismo por lo que pueda pasar en este primer trimestre, en el arranque de 2025 cayó 6,5 puntos porcentuales el volumen de pedidos y hubo un incremento de 2,4% en el nivel de existencias.

Pese a todo lo anterior, debe destacarse que la empresa privada mantiene su resiliencia. Prueba de ello es que la mayor confianza comercial se debe al aumento de 10,6% en las expectativas de la situación económica para este primer semestre.

Así las cosas, resulta claro que el Gobierno tiene suficiente margen de acción para poder delinear e implementar un plan de reactivación económica sólido y verificable. El sector privado, acorde con los resultados anotados, tiene un margen de confianza potable para tomar ese camino. El problema es que todo depende de un Ejecutivo al que los gremios llevan más de dos años urgiéndole infructuosamente una estrategia de choque realista y eficaz.

Obviamente, faltando apenas año y siete meses para que acabe este mandato, esa apuesta no es fácil. Aun así, hay un menú de acciones de corto y mediano plazos para impulsar una economía que sigue en ‘cámara lenta’. Urge voluntad política para hacerlo.