La pandemia se interpone en ajustes fiscales de A. Latina

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Los acontecimientos políticos de las últimas semanas indican que, al menos mientras el contagio continúe perjudicando la economía, las autoridades de la región tendrán dificultades para preservar los fundamentos fiscales.

Aunque el presupuesto 2021 en Brasil finalmente se aprobó después de un prolongado debate, implicará un gasto de alrededor de 100 mil millones de reales por encima del nivel dictado por el límite de gastos primarios federales.

En Argentina, los medios de comunicación informan sobre conflictos entre el Ministro de Economía y el ala kirchnerista del gobierno, dado que este último se resiste a los aumentos de precios de los servicios públicos necesarios para frenar el déficit fiscal. En tal entorno, un acuerdo con el FMI (posiblemente la única ancla para los activos de Argentina en este momento) se encuentra en riesgo.

Asimismo, en medio de importantes protestas en Colombia, el Gobierno se vio obligado a retirar su propuesta de ley de reforma tributaria del Congreso y el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, renunció.



Se espera una nueva versión del proyecto de ley en los próximos días, eliminando elementos polémicos (medidas para el IVA y ampliación de la base del impuesto sobre la renta de las personas físicas), al tiempo que posiblemente incluya cargas adicionales (en relación con la versión retirada) para los ciudadanos y empresas más ricos, lo que pone en riesgo el potencial crecimiento.

En cualquier caso, se espera que el nuevo proyecto de ley tenga como objetivo alrededor de la mitad de los recursos inicialmente previstos, por lo que incluso si se aprueba, será difícil evitar la pérdida del grado de inversión.

Medidas

Mientras tanto, en Chile, el Congreso aprobó un tercer retiro del 10% de los fondos previsionales y el gobierno no logró convencer al Tribunal Constitucional de intervenir y bloquear el proyecto de ley. Un entorno de baja deuda pública, baja popularidad del gobierno en medio de un significativo sentimiento contra el sistema, altos precios del cobre, una pandemia y dos elecciones convencieron a los legisladores chilenos de seguir respaldando las medidas populistas.

Por último, en Perú, el candidato radical antisistema Pedro Castillo sigue liderando las encuestas para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, aunque su margen de ventaja ha caído a medida que avanzaban las campañas.

De acuerdo con los investigadores del Bancolombia, “a pesar de los reveses políticos y el contagio prolongado, aumentamos nuestras proyecciones de crecimiento para Brasil para este año (a 4,0%, desde 3,8%) y mantuvimos nuestras expectativas de PIB para la mayoría de los países que cubrimos (excepto Perú)”.

Señalan que “si bien la introducción de restricciones a la movilidad elimina los riesgos al alza que existen en nuestras proyecciones para algunos países, las economías parecen estar mejor adaptadas a las restricciones a la movilidad. Además, el elevado crecimiento mundial (mejora de los términos de intercambio), la política monetaria flexible en el exterior y en el país y un significativo efecto estadístico son factores que impulsan el crecimiento por sobre el potencial este año”.

Inflación

Dado que la frágil situación fiscal mantiene débil al real y contribuye a una mayor inflación, el Banco Central de Brasil implementó una segunda alza de la tasa de interés de 75 puntos básicos en mayo, a diferencia de otros bancos centrales de la región, que no están indicando ningún interés en aumentar la tasa en el corto plazo.

Sin embargo, esperamos que comience un ciclo de normalización en Chile a fines de este año, ya que un importante estímulo (también a través de retiros anticipados de pensiones) y precios favorables del cobre generan una reducción de la brecha del producto.

Indican que “en Colombia y Perú, esperamos aumentos de la tasa de interés recién el próximo año, aunque la incertidumbre política podría generar una contracción de las condiciones financieras, obligando a las autoridades a actuar antes. En México, la inflación se mantuvo persistentemente alta, eliminando las probabilidades de una mayor flexibilización. Sin embargo, una amplia brecha del producto, un buen desempeño de la moneda y una tasa de interés real a corto plazo ya positiva incidirían en la trayectoria de alzas de tasas, al menos por ahora”.