"Hay que avanzar en progresividad de tributación" | El Nuevo Siglo
Luis Fernando Mejía sostiene que el actual sistema de tributación beneficia a quienes tienen mayores ingresos.
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Lunes, 13 de Junio de 2022
Redacción Economía

Eliminar las exenciones sectoriales y empresariales existentes e introducir un impuesto mínimo del 5% sobre los ingresos para el 5% de las personas con más altos ingresos no son las propuestas de uno de los candidatos que se enfrentan en esta segunda vuelta presidencial. En realidad son dos de los puntos que publicó el centro de pensamiento Fedesarrollo como parte de sus recomendaciones para mejorar la política tributaria en el país.

Según el texto divulgado, el recaudo tributario en Colombia sigue siendo bajo, entre el 14% y 18% del PIB, si se incluyen las contribuciones de seguridad social, frente a un promedio observado de recaudo de 22% del PIB en América Latina y de 34% del PIB en los países de la OCDE.

Además, subsiste una importante regresividad en el impuesto de renta de las personas, pues quienes tienen los ingresos más altos pagan menos impuestos, en proporción, que las personas que tienen ingresos más bajos.

Finalmente, hay altos niveles de evasión en el pago de impuestos, del orden de 5,4% del PIB: 3,4% del PIB en el impuesto de renta a empresas, 1,3% del PIB en el IVA y 0,7% del PIB en el impuesto de renta a personas.

Por ese motivo, Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, dice a EL NUEVO SIGLO que estas dos primeras propuestas hacen parte fundamental del documento: “Nuestra propuesta involucra la eliminación de las exenciones tributarias. También creemos que hay que avanzar en mejorar la progresividad de la tributación en personas; es decir, que las personas de más altos ingresos paguen proporcionalmente más”.

Impuesto mínimo de renta

“Si usted mira nuestras propuestas hay algunas que van en esa dirección: primero, la de introducir un impuesto mínimo de renta del 5% sobre los ingresos brutos para las personas que están en el 5% de más altos ingresos, porque cuando miramos las tasas efectivas de tributación resulta que en algunos casos esas personas que estaban en el 5% de más altos ingresos están pagando menos impuestos, en promedio, que personas que estaban, por ejemplo, en el 10% de más altos ingresos”, dijo Mejía.

La regresividad del sistema tributario nacional, la necesidad de eliminar exenciones para grandes empresas y el que las personas más ricas de la nación tributen con mayor ahínco se ha planteado desde varios escenarios; por ejemplo, desde el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana o en el plan de gobierno del candidato con mayor votación en la primera vuelta presidencial.

Frente a esa falencia, Mejía señaló que “eso indudablemente es un problema muy grande, porque queremos como sociedad que quienes más ganan paguen proporcionalmente más. Por eso planteamos la idea de introducir un impuesto mínimo de renta para esas personas”.

Patrimonios

Mejía también se refirió a la propuesta de aplicar un impuesto a patrimonios mayores a $1.000 millones: “El otro punto tiene que ver con la idea de introducir un impuesto al patrimonio líquido con tarifas marginales que arrancan en el 0,25% para patrimonios líquidos netos de más de $1.000 millones. Obviamente ahí uno puede pensar que se puede descontar, por ejemplo, el impuesto predial pagado a nivel local para que no haya una doble tributación, en el caso de viviendas”.

Sin embargo, añade: “Pero sí creemos que en el contexto de esta situación fiscal, que es muy complicada, se debería de alguna manera pensar en ese tipo de herramientas en el contexto general. Digamos el Gobierno debería apuntarle a un aumento de la tributación que puede estar entre uno y dos puntos del PIB; no se tiene que hacer todo inmediato, se puede hacer gradualmente, pero creemos que eso es más o menos el tamaño del ajuste que se debería hacer”.


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Cambios en el IVA

A diferencia del candidato Hernández, e incluso de las reformas del actual gobierno, desde Fedesarrollo se plantea cambiar la forma de compensar la regresividad del IVA.

“Sobre el segundo punto, que cuál es el mecanismo para sustituir la compensación del IVA, nosotros creemos que se debe migrar hacia un mecanismo de no pago”, explica.

Y continúa: “¿Qué quiere decir esto? Que una persona identificada a través del Sisbén, una persona perteneciente a un hogar del 20% más pobre, por ejemplo, o del 40% más pobre; nuestra propuesta es que cuando vaya a comprar en algún sitio, si el establecimiento comercial puede verificar frente a la DIAN si esa persona es beneficiaria del no pago del IVA, esa persona debería tener una cuota mensual de pago o no pago del IVA, a la cual podría acogerse”.

Este sistema permitiría mejorar la regresividad que tiene el Impuesto del Valor Agregado, pues “en el momento de hacer la compra en un establecimiento pequeño, mediano, grande, inmediatamente ese establecimiento podría verificar de nuevo si esa persona es beneficiaria de no pago y que puede hacer el no pago del IVA’”, señala Mejía.

La diferencia con el actual sistema de devolución del IVA radica en la efectividad y confianza. “Esto es muy distinto a lo que existe actualmente, que es una compensación que se entrega, de alguna manera no condiciona. Nuestra idea es que las personas que no van a pagar el IVA, el 20% más pobre, lo haga en sus compras y no prometer que se le va a hacer la devolución, lo que a veces genera una pérdida de confianza de las personas”, sostuvo el economista.

En cuanto a los Días sin IVA, el tanque de pensamiento pide eliminarlos por su incidencia regresiva, ya que quienes más aprovechan este beneficio son las personas de ingresos medios y altos. En contrapropuesta se propone introducir un impuesto ad valorem a las comidas y bebidas no saludables, como aquellas con alto contenido de sodio, azúcar y grasas saturadas.

Otras propuestas

Otras propuestas complementarias entregadas por Fedesarrollo tienen que ver con la tributación a empresas: eliminar las exenciones sectoriales y empresariales existentes, con el fin de tener un estatuto tributario que trate de igual forma a todas las actividades productivas; introducir un impuesto mínimo de renta del 20% sobre las utilidades antes de beneficios tributarios; revisar y eventualmente eliminar las zonas francas, especialmente las unipersonales, que en la práctica son regímenes tributarios preferenciales para la comercialización de productos en el mercado doméstico; y eliminar el descuento del ICA frente al impuesto de renta, retornando al modelo anterior, en donde el ICA es deducible del impuesto de renta como un costo de producción.

En términos de medidas contra la evasión y elusión se proponen estrategias en varias dimensiones. En cuanto a información y transparencia se debe: 1) publicar las declaraciones de renta de las empresas; 2) anonimizar y poner a disposición del público las declaraciones de renta de las personas; 3) establecer un registro de cabilderos o lobistas y empresas que usan sus servicios; 4) hacer interoperables las bases de datos de aduanas e impuestos.

Adicionalmente se deben implementar medidas para limitar las deducciones y transacciones: 1) introducir una cláusula antiabuso que liste los gastos que empresas y personas no podrán deducir del impuesto de renta, como afiliaciones a clubes sociales, gastos laborales del personal de apoyo en la vivienda, gastos personales y gastos realizados en efectivo; 2) prohibir las transacciones en efectivo de inmuebles, semovientes, joyas, obras de arte, vehículos, aeronaves y embarcaciones con valor superior a los $2 millones.

Para propósitos del impuesto al patrimonio, los inmuebles, activos financieros y no financieros deben ser valorados a precios de mercado, no a su costo histórico. De igual forma, es esencial avanzar en la actualización catastral en predios rurales para que el valor declarado verdaderamente refleje el valor comercial.