LUIS CARLOS PEÑA MOSQUERA | El Nuevo Siglo
Martes, 13 de Mayo de 2014

LAS CAMPAÑAS DE HOY

Nueva cultura política

Así  como don Miguel Antonio Caro, fundador de la Academia Colombiana de la Lengua en 1871, reconocido por la Real Academia Española, gestor y ejecutor de la Regeneración  consagró lo mejor de su talento a las letras, en este siglo XXI han surgido unos destacados dirigentes que nos marcan un  nuevo modelo de educación política, logrando lo que un  notable expresidente predijo hace unos años: “bienvenidos al futuro”.

Con este nuevo modelo lograremos mejorar nuestro vocabulario, nuestras costumbres. Surgirá una política innovadora del recurso humano, las virtudes del hombre y de la mujer serán reconocidas nacional e internacionalmente.

En las instituciones educativas, los profesores y rectores no podrán expulsar a los alumnos que tengan un mal comportamiento, igual impedimento tendrán los jefes en las entidades gubernamentales, pues se aplicará la máxima “aquí estoy y aquí me quedo”. Pero por si acaso surge alguna rebelión, el dirigente aplicará la ley del enfrentamiento directo: “si lo llego a ver le doy en la cara marica”.

En un futuro próximo los discursos de los candidatos no tendrán bases ideológicas ni programáticas, su único contenido será el de acusaciones mutuas, basadas en dineros mal habidos. El símbolo representativo será el elefante o la vaca. Se tendrá como escudo protector a la Fiscalía. A ella podrán llegar los candidatos, cada uno acudirá para pedir investigaciones por lo que haya escuchado en las chuzadas, advirtiendo que no revelará las fuentes porque corren grave peligro. También gozarán de otros recursos, como el que nos brinda la tan venerada y bien abusada tutela, aprovechando las variadas interpretaciones subjetivas u objetivas que hacen de ella los sabios  magistrados representantes de la justicia. Una misma tutela puede ser aceptada y negada simultáneamente por diferentes magistrados. Es la típica figura del choque de trenes, que nunca se estrellan porque en cada nuevo amanecer surgen luces jurídicas que justifican sus diferentes teorías.

En otros tiempos eran bienvenidos y aceptados en las campañas políticas sabios doctrinarios poseedores de una inteligencia sobrenatural. Hoy día estos sabios fueron remplazados por hábiles hackers y multimillonarios aportantes de capital. Al final el ganador reparte la mermelada entre aquellos que le colocaron buen número de votos obtenidos con la palanca del dinero y de las chuzadas.

Igualmente se crea la posibilidad de una fórmula salvadora llamada la reformitis, que es la de convocar una Asamblea Constituyente para reformar la Constitución. Si esto se llegare a cumplir volveríamos a aquellos tiempos en que nació la nueva Constitución de 1991, convencidos de que estaríamos en el paraíso. Por el contrario, la nueva Constitución de 1991 fue reformada con chuzadas y mermeladas para obtener la reelección.

Los dirigentes nos han situado entre polos opuestos: la demagogia y las chuzadas. ¿A quién creerle?

Lo cierto  es que estamos convirtiendo a Colombia en una República romana en la que el famoso Nerón la volvió cenizas. Hoy los grandes emperadores nos destruyen con palabras incendiarias. Y todo por las ambiciones de conquistar nuevamente la silla presidencial.