Uribismo, el gran perdedor | El Nuevo Siglo
Lunes, 6 de Junio de 2022

Pasaron las elecciones supuestamente sin fraude hasta el momento, aunque no ha faltado quien diga lo contrario. 

La Registraduría al parecer corrigió sus errores y pudo demostrarse la voluntad real de los electores. Además, entregó los resultados rápidamente, así que dos horas después del cierre de las urnas ya se había definido quienes pasarían a la segunda vuelta presidencial, la que se cumplirá el próximo 19.

Estaban habilitadas 39'002.239 personas para ejercer su derecho al voto en el país, 20.1 millones de mujeres y 18.8 millones de hombres, pero la abstención de un 54% según estimados preliminares, si bien la más baja de los últimos años significó que 17.9 millones de ellos no lo hicieran.

Los resultados muestran, sin duda alguna, que el gran perdedor de la jornada fue candidato uribista Federico Gutiérrez Zuluaga e indiscutiblemente ganó Gustavo Petro.

En consecuencia, quedó demostrado que el país se cansó de Uribe. 

Otra cosa es que los uribistas ahora hayan resuelto acomodarse para la segunda vuelta como RH +.

Tampoco puede afirmarse que Colombia sea petrista.

Los votos por Gustavo Petro más los del exalcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, supuestamente son antiuribistas unos y otros.

Todos ellos quisieron decir no más uribismo, así los que sufragaron por Hernández tampoco sean afines a Petro.

Queda por verse el rumbo que vayan a tomar cada uno de los integrantes de la Coalición de "La Esperanza", pues aunque inicialmente Fajardo dijo que apoyaba a Hernández, pero este fin de semana dijo que las conversaciones para un posible acuerdo programático habían fracasado, el hecho de haber llegado unidos a las parlamentarias, no garantizó siquiera que hubiesen seguido así y más bien se han disgregado para un lado y otro. 

Entre tanto, no es raro que los jefes políticos de distintas vertientes puedan alinearse según sus propias conveniencias, no importa si hubiesen adquirido compromisos previos o no, son políticos y su interés es acomodarse al lado del ganador.

Así las cosas, realmente la decisión está en manos de la abstención.

Por eso, la única forma de asegurar un mejor futuro es derrotar la pereza y salir todos a votar el 19 de junio por quien nos dicte nuestra conciencia, Alguien lo dijo: "Es el momento de pasar la página de la clase política actual(...), tuvieron su tiempo y se dedicaron a vivir para ellos. Colombia tiene más gente capacitada, preparada y lista para asumir las riendas."

En ese orden de ideas, la prioridad de la coyuntura actual está en saber valorar la ética de los candidatos. Siendo la primera premisa combatir la corrupción, el egoísmo, la insensibilidad social, la inequidad y la impunidad.

Pero lamentablemente este es un país soberbio que no valora méritos y condiciones, no se vota a favor de alguien sino en contra del otro y eso será lo que definirá la presidencia en Colombia. Los temores y los odios.

*Exgobernador del Tolima