Primer tren del Metro de Bogotá llegará en septiembre | El Nuevo Siglo
LÍNEA 1 Metro tendrá 30 trenes, cada uno de seis vagones /Foto: Carlos Fernando Galán
Jueves, 23 de Enero de 2025
Redacción Web

En septiembre llegaría a Colombia, desde China, el primer tren que haría parte del metro de Bogotá. Según el alcalde Carlos Fernando Galán la construcción de la primera línea deberá avanzar en un 65 % este 2025.

Los trenes del Metro de Bogotá están siendo meticulosamente construidos en los avanzados talleres de CRRC Corporation Limited en Pekín, China, prometiendo transformar radicalmente el sistema de transporte de la capital.

La construcción de 30 trenes, cada uno compuesto por 6 vagones, representa más que una simple adquisición tecnológica. Se trata de un proyecto de ingeniería de precisión que busca conectar 23,9 kilómetros de la ciudad con un sistema de transporte de última generación. Con capacidad para transportar 1.800 pasajeros por tren, estos convoyes incorporan tecnología de control automático CBTC (Communication-Based Train Control), que permitirá una operación más eficiente y segura.

Los trenes circularán a una velocidad comercial promedio de 42,5 km/hora. Operarán inicialmente con un intervalo de 140 segundos y podrán circular en las dos direcciones, es decir, en sentido sur-norte y en sentido norte-sur, por vías independientes.

Asimismo, tendrán un modo de conducción automático (operados sin conductor) por lo que serán monitoreados desde el Centro de Control Operacional (CCO), y al ser 100% eléctricos serán amigables con el medio ambiente. Además, contarán con un subsistema de señalización ferroviaria y control automático (CBTC: sistema de Control de Trenes Basado en Comunicaciones), que usa comunicaciones bidireccionales entre los equipamientos del tren y la vía, para que su circulación sea segura.

Cronograma preciso de producción

El ambicioso plan contempla que el primer tren estará listo para pruebas en China durante la primera semana de febrero de 2025. Posteriormente, en septiembre del mismo año, arribará a territorio colombiano, marcando el inicio de una nueva era en la movilidad bogotana. La estrategia de importación contempla la llegada gradual de 2 a 3 trenes mensualmente

Una vez completado, el sistema podrá transportar hasta 72.000 usuarios por hora en cada sentido, lo que representa un salto cualitativo en la capacidad de movilización de la ciudad. 

Un lugar en la ALAMYS

A partir de este mes la Empresa Metro de Bogotá (EMB) se convierte en el miembro más reciente de la Asociación Latinoamericana de Metros y Subterráneos (Alamys), un selecto club de entidades de ciudades que cuentan con sistemas metro.

Pertenecer a Alamys le permite a la Empresa Metro de Bogotá tener un contacto directo con potenciales aliados comerciales, pues esta exclusiva red cuenta con más de 80 miembros que hacen presencia en 18 países. Así mismo, Bogotá tendrá la posibilidad de compartir experiencias sobre temáticas de interés con profesionales y especialistas de metros que operan hace más de 40 años en Iberoamérica y participar en eventos internacionales para posicionar la Red Metro de Bogotá.

Uno de los objetivos de la Asociación es el de compartir estándares y metodologías para estudios latinoamericanos, así como el promover el desarrollo de relaciones institucionales para intercambiar conocimientos y mejorar los procesos de toma de decisiones para implantación y expansión de sistemas sobre rieles en Latinoamérica.

La Asociación Latinoamericana de Metros y Subterráneos, Alamys, inició sus actividades en 1986, en Caracas, Venezuela, con el fin de compartir experiencias y de promover mejores prácticas entre los operadores metro ferroviarios en Latinoamérica. Después se integrarían los sistemas de transporte sobre rieles urbanos de España y Portugal que, junto con otros operadores de Latinoamérica, conformaron el grupo de Miembros Principales.

Posteriormente, se integraron también algunos de los más conocidos proveedores del sector ferroviario de Europa y América, formando el grupo de Miembros Adherentes.

De esta forma, Bogotá sigue posicionándose en el mundo como un ejemplo de la movilidad sostenible y amigable con el medio ambiente.