Falta de tecnología frena reactivación de restaurantes | El Nuevo Siglo
LOS ESTABLECIMIENTOS de comidas y alimentos deben implementar rigurosos planes de bioseguridad con sus empleados y comensales. /ENS
Viernes, 16 de Octubre de 2020
Redacción Economía

Uno de los sectores que ha sido golpeado por la pandemia y las cuarentenas es el de restaurantes y servicios alimentarios. En consecuencia, las empresas dedicadas a ello que se han unido a los planes de reactivación económica, se han visto en la necesidad de implementar, formular y reformular día a día los protocolos y las medidas que ha impuesto el Gobierno nacional.

Sin embargo, según Giovanni Cajas, experto internacional para el sector agroalimentario de Bureau Veritas, aunque la implementación ha sido efectiva y positiva, aún falta mucho camino por recorrer en cuestión de capacitación, infraestructura y adelantos tecnológicos que aporten a la creación de una cultura de bioseguridad en restaurantes, empleados y comensales.

Desde hace ya algunas semanas y después de mucho tiempo de inoperancia pero de estrategia y reinvención, según Cajas, el sector de restaurantes, ha venido implementando los protocolos establecidos por el Gobierno de una manera positiva y responsable, aunque es posible seguir mejorando.

Para ello recomiendan la capacitación constante al personal del restaurante, cocineros, meseros, guardas de seguridad, personal encargado de domicilios y de atención al cliente, lo cual es importante, sin embargo, aún falta una consolidación más profunda del vínculo entre los protocolos de bioseguridad, las normativas y legislaciones vigentes. En relación con la seguridad y salud en el trabajo, se recomienda que la empresa tenga una constante comunicación y vínculo con las ARL pues ellas son algunos de los entes que acompañan este tipo de procedimientos.

Bioseguridad

Otro problema es que algunos restaurantes no entregan herramientas de bioseguridad a sus empleados, en ocasiones son poco fiables por sus materiales o las entregan de manera generalizada sin tener en cuenta ni el lugar de trabajo ni las actividades que debe realizar, entre ellas, cabe destacar que se debe brindar capacitación constante en temas de manipulación de alimentos.

Según los expertos, la recomendación es dotar de estas a cada uno de los trabajadores dependiendo de su labor y de su lugar de trabajo, además de entregar al personal más de un tapabocas; si es de material antifluido se recomienda que sea de triple capa, el lavado constante de los mismos en casa y el uso de uno diferente para trasladarse de la casa al trabajo y viceversa.

Respecto al lavado de cubiertos y vajillas que han entrado en contacto con los clientes, se recomienda hacerlo con líquidos y químicos validados en su acción virucida desde las concentraciones adecuadas.

De la misma manera, es fundamental documentar estos protocolos y hacerles seguimiento para crear una cultura entre el personal y que estos sean ejecutados de manera adecuada y autónoma día a día. Lo ideal, sería contar con unos formatos de procedimientos operativos estandarizados para los procesos de limpieza y desinfección: quien la hace, con qué frecuencia, con qué elementos y sustancias.

Cuidados

Con el uso de secadores de manos eléctricos en las zonas de los baños del establecimiento debe tenerse especial atención, pues estos, desde su potencia mecánica, generan flujos de aire que chocan con el suelo y levantan partículas que pueden estar en contacto con el virus. De la misma manera hay que realizar limpiezas y mantenimientos constantes a estos equipos o usar toallas de papel desechables para el correcto secado de manos.

Estos expertos aseguran que aunque los casos hayan bajado, la reactivación se encuentre a flor de piel y los establecimientos cuenten con medidas de bioseguridad; la guardia ante el cuidado y la prevención no puede bajar. Esto llegó y va a permanecer por mucho tiempo más. Ahora, es necesario seguir trabajando en equipo y seguir aprendiendo día a día, pero sobre todo, seguir avanzando junto a la tecnología, pues el uso de la misma frente a la realización de pedidos, reservas en restaurantes, cartas digitales y pagos, hacen parte de una nueva normalidad que debe ser asumida con responsabilidad.